Crónica: Rodrigo Cuevas inaugura La Carbonería con una celebración del folclore y la libertad
- Stanza Musical

- hace 7 días
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Actualizado: hace 6 días

Hay conciertos que se escuchan y conciertos que se viven. Y luego están esos otros que parecen ocurrir en un lugar intermedio entre la tradición y el sueño, entre la fiesta popular y el espectáculo escénico. La noche de Rodrigo Cuevas en La Carbonería del Tierno Galván perteneció claramente a esa categoría.
El nuevo ciclo madrileño recibía una de las propuestas más singulares del panorama nacional y, desde el primer minuto, quedó claro que aquello no iba a ser una simple sucesión de canciones. Rodrigo Cuevas apareció sobre el escenario vestido de blanco y abrió la noche con Un mundo feliz, una declaración de intenciones convertida en canción. Entre ritmos que miran al presente y un mensaje que reivindica la diferencia, la libertad y el derecho a ocupar espacio siendo uno mismo, el artista marcó desde el inicio el tono de una noche donde todo parecía posible.
Sin apenas dejar tiempo para tomar aire llegaron BLZA y La hermana cautiva, dos piezas que ayudan a entender muy bien el universo creativo de Cuevas. En ellas conviven el imaginario popular, el lenguaje contemporáneo y esa forma tan suya de reinterpretar el folclore sin convertirlo en nostalgia. Hay tradición, sí, pero también electrónica, teatralidad y una voluntad constante de romper cualquier frontera estética.
Fotos: Stanza Musical - Andrea Rocha
A partir de ahí, el concierto fue creciendo como una celebración colectiva. Rodrigo no entiende el escenario únicamente como un lugar donde interpretar canciones; construye escenas, genera conversación y convierte cada tema en una pequeña pieza dentro de un espectáculo mucho más grande.
Uno de los momentos más enigmáticos llegó con Sácame a bailar, una invitación imposible de rechazar. El público respondió como si aquello fuera una verbena moderna, dejándose llevar por ese espíritu festivo que atraviesa buena parte del repertorio del artista asturiano. Porque si algo consigue Rodrigo Cuevas es borrar la distancia entre escenario y espectadores.
También hubo espacio para canciones como La Playa, donde la energía se relajó por momentos para dejar entrar una atmósfera distinta, más envolvente y sensorial, antes de volver a elevar el pulso del concierto. Con Casares, el espectáculo recuperó ese equilibrio tan característico entre raíz y experimentación, demostrando que la tradición puede seguir siendo un lugar desde el que contar cosas nuevas.
Fotos: Stanza Musical - Andrea Rocha
Uno de los puntos más celebrados llegó con Veleno, donde el concierto volvió a transformarse en una auténtica fiesta. El cuerpo pide moverse casi sin darse cuenta y el público terminó completamente entregado a ese universo donde lo popular y lo contemporáneo dejan de tener límites.
Pero entre el desenfreno y la celebración también aparecieron momentos que conectaban desde otro lugar. Más animal funcionó como uno de esos himnos que condensan muy bien la esencia artística de Rodrigo Cuevas: libre, instintiva, orgullosa y profundamente humana. Mientras que El día que nací yo aportó uno de los momentos más luminosos y compartidos de la noche, con esa sensación de estar celebrando algo que pertenece tanto al artista como al público.
Fotos: Stanza Musical - Andrea Rocha
Y cuando parecía que el concierto ya había dado todo lo que tenía dentro, llegó el cierre.
La Fiesta apareció como el final perfecto para una noche que llevaba dos horas demostrando que la celebración también puede ser una forma de expresión artística. El Tierno Galván terminó convertido en una pista de baile improvisada, en una romería contemporánea donde convivieron tradición, electrónica, humor, libertad y mucho folclore.
Cuando las luces empezaron a apagarse y el escenario quedó atrás, permanecía esa sensación que dejan los conciertos especiales: la de haber asistido a algo irrepetible. Porque Rodrigo Cuevas no solo ofreció un concierto en La Carbonería. Consiguió que, por unas horas, todos formáramos parte de su fiesta.

























