Hay canciones que aparecen en un momento concreto de nuestra vida y, sin darnos cuenta, terminan acompañándonos para siempre. Canciones que suenan en el coche de madrugada, en una habitación en silencio después de una ruptura, en reuniones con amigos o en esos días en los que necesitamos encontrar respuestas en una letra. Y si hay una artista capaz de convertir emociones cotidianas en himnos eternos, esa es sin duda Rosana. Con una trayectoria marcada por la sensibilidad, la