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Crónica: Miguel emociona Madrid en la recta final de su “CAOS Tour”

  • Foto del escritor: Stanza Musical
    Stanza Musical
  • hace 20 horas
  • 3 Min. de lectura

Madrid se convirtió anoche en el epicentro del universo sonoro de Miguel, que llevó su “CAOS Tour” a la sala La Riviera en una de las fechas más simbólicas de toda la gira: su recta final europea antes del cierre definitivo.


El artista californiano aterrizaba en la capital tras meses recorriendo escenarios de Estados Unidos, Reino Unido y Europa, consolidando un directo que ha ido creciendo en intensidad y narrativa. Madrid, junto a Barcelona, marca el final de este viaje global, y eso se sintió desde el primer momento.


Con la sala llena y un ambiente expectante desde la apertura de puertas, el concierto arrancó puntual a las 21:00h , con una puesta en escena envolvente que sumergió al público en la estética de CAOS, su último trabajo, Miguel que apareció entre sombras y visuales pulsantes, desatando la primera gran ovación de la noche.


De pie sobre un automóvil volcado, subió al escenario, para interpretar la canción de apertura “Perderme”, “The Killing” y “CAOS”, con las que marcó el tono de una noche intensa, donde lo sensorial y lo emocional convivieron desde el primer minuto.


Foto: Stanza Musical - @Bianca Petrisor
Foto: Stanza Musical - @Bianca Petrisor

Cuando llegaron “Do You…” y “How Many Drinks?”, la sala ya estaba completamente dentro. Miguel domina como pocos ese terreno intermedio entre lo íntimo y lo sensual, donde su voz no necesita imponerse porque simplemente se desliza. Ahí es donde su propuesta cobra sentido: no busca el impacto inmediato, sino la permanencia.


Uno de los grandes aciertos del show fue la forma en la que articuló los bloques emocionales. “Coffee” funcionó como un punto de inflexión: minimalista, casi suspendida en el aire, obligando al público a escuchar más que a reaccionar. A partir de ahí, “New Martyrs (Ride 4 U)”  devolvió el pulso contemporáneo, mostrando esa dualidad constante entre lo orgánico y lo digital que define su sonido actual.


El tramo formado por “El Pleito” y “Candles in the Sun” aportó una dimensión más reflexiva, casi política en lo emocional, mientras que “The Thrill” y “Girl With the Tattoo Enter.Lewd” evidenciaron algo clave en Miguel: su capacidad para hacer que lo complejo suene natural, incluso elegante.


Foto: Stanza Musical - @Bianca Petrisor


Uno de los momentos más significativos de la noche no llegó con una canción, sino con una confesión. Visiblemente emocionado, Miguel se dirigió al público madrileño para recordar que esta era la penúltima parada del tour. En ese instante, compartió que la gira estuvo a punto de cancelarse, ya que su último álbum no ha tenido presencia en radio ni un gran éxito comercial que lo respaldara.


Lejos de rendirse, explicó que luchó por sacar adelante el tour, dejando una de las frases más honestas de la noche: que si todos los presentes estaban allí era porque, de alguna manera, habían encontrado algo en sus canciones que los había conectado con él. La sala respondió con una ovación que transformó el momento en uno de los más íntimos y reales del concierto.

Además, dejó entrever que siente que aún tiene mucho por hacer en España, una declaración que no pasó desapercibida y que abre la puerta a futuros proyectos o regresos.


Foto: Stanza Musical - @Bianca Petrisor


La segunda mitad del concierto jugó con la memoria colectiva. “All I Want Is You”, “Quickie” y especialmente “RIP” no solo fueron coreadas: fueron vividas. Ahí se percibe el peso real de su carrera, la huella que han dejado sus canciones más allá de modas o etapas.

El equilibrio lo aportaron temas como “Oscillate” y Nearsight, que refuerzan la idea de un artista que no se conforma con repetir fórmulas, sino que expande constantemente su lenguaje.


En el tramo final, Miguel elevó la energía sin perder el control. “Simple Things”, “Angel's Song” y “Sky Walker” llevaron al público a un punto de celebración compartida, mientras que “damned” y “Sure Thing” cerraron el círculo con una mezcla de sensualidad, nostalgia y precisión escénica.


Más allá del repertorio, lo que define este “CAOS Tour” es su coherencia. No hay excesos gratuitos ni momentos impostados. Todo responde a una visión artística clara: la de un músico que entiende el directo como extensión natural de su obra.

Madrid no fue solo una parada más. Fue uno de esos conciertos donde se percibe que algo se está cerrando. Y quizá por eso todo tuvo un peso distinto.

El público lo entendió. Y respondió.


Foto: Stanza Musical - @Bianca Petrisor
Foto: Stanza Musical - @Bianca Petrisor

Y en una gira de esta magnitud, hay nombres que también hacen posible que todo funcione con esta precisión. El trabajo de Live Nation ha sido fundamental para que el “CAOS Tour” alcance este nivel de producción y recorrido internacional. Un agradecimiento enorme por hacerlo posible y por acercar una propuesta artística de este calibre a escenarios como Madrid.

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