Hay festivales que se disfrutan y festivales que se sobreviven. Y luego está Azkena Rock Festival, que año tras año demuestra que es algo más que una sucesión de conciertos: es una forma de entender la música. En 2026 volvió a confirmarlo durante tres jornadas marcadas por el calor, la lluvia y esa sensación tan propia de Mendizabala de que, pase lo que pase, el rock siempre gana. Desde el jueves, el recinto vitoriano volvió a convertirse en punto de encuentro para miles de p