Crónica: Paula Mattheus conquista Burgos y hace volar el Andén 56 “todo lo alto que quiera”
- Stanza Musical

- 9 mar
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La noche del sábado 7 de marzo, la sala Andén 56 de Burgos colgó el cartel de entradas agotadas para recibir a Paula Mattheus en uno de los primeros conciertos de su nueva gira Todo lo alto que quiera. Apenas un día después de arrancar el tour en Gijón, la cantautora vizcaína demostró que su crecimiento en los últimos años ya no es promesa: es una realidad que se canta a pleno pulmón en salas llenas.
El ambiente antes de que comenzara el concierto ya dejaba claro que el público tenía ganas. Fans de distintas edades, muchos de ellos seguidores desde sus primeros trabajos, esperaban escuchar en directo las canciones de su tercer disco, publicado el 6 de febrero, un álbum que explora emociones desde la vulnerabilidad hasta la serenidad.
Cuando Paula Mattheus apareció en el escenario, la cercanía que caracteriza sus conciertos se hizo evidente desde el primer momento. Con una sonrisa cómplice y esa naturalidad que la ha convertido en una de las voces más personales del pop de autor en España, fue tejiendo un concierto donde la emoción y la complicidad con el público marcaron el ritmo de la noche.
El repertorio se centró en su nuevo trabajo, “Todo lo alto que quiera”, un disco construido en torno a la dualidad entre el miedo y la calma, entre la herida y la esperanza.
Foto: Stanza Musical - Bianca Petrisor
No faltaron canciones que ya se han convertido en favoritas de esta nueva etapa. Temas como “Cuando nadie mira”, “Autotune”, “Oxidado”, “En plural” o “Año bisiesto” encajaron con naturalidad en el directo, mostrando el equilibrio entre fragilidad y fuerza que atraviesa el disco.
Especialmente celebrada fue “La salvaje”, uno de los singles previos al lanzamiento del álbum y una de las canciones más coreadas de la noche, que confirmó que el público ya ha hecho suyas estas nuevas composiciones.
Uno de los momentos más emotivos llegó con piezas como “Acompasados” o “Cubriéndome las espaldas”, que reflejan la madurez emocional que atraviesa esta etapa de la artista. En ellas, Mattheus canta desde un lugar más sereno, sin perder la intensidad emocional que siempre ha marcado su forma de escribir.
El concierto también dejó espacio para repasar canciones de sus trabajos anteriores, provocando algunos de los coros más potentes de la noche. En esos momentos, el Andén 56 se convirtió en un pequeño refugio colectivo donde cada verso parecía cantarse entre todos.

Foto: Stanza Musical - Bianca Petrisor
Cuando las luces se encendieron y los últimos acordes se disiparon en toda la sala, quedó esa sensación tan difícil de explicar que solo dejan los conciertos especiales. El público tardó en irse, como si nadie quisiera romper del todo el momento. Paula Mattheus se despidió entre aplausos largos y sinceros, de esos que no se dan por compromiso sino por gratitud. Y es que durante algo más de una hora, la artista logró convertir una sala llena en un lugar íntimo, donde cada canción parecía hablarnos directamente al oído. Burgos fue una parada más de la gira Todo lo alto que quiera, pero para quienes estuvieron allí será también uno de esos conciertos que se guardan en la memoria: una noche de canciones cantadas muy alto, emociones compartidas y la certeza de que la música, cuando es honesta, siempre encuentra la forma de llegar un poco más lejos.
El concierto de Burgos confirmó que la gira “Todo lo alto que quiera Tour 2026” arranca con fuerza. Tras este paso por la ciudad, Paula Mattheus continuará recorriendo salas de todo el país en ciudades como Bilbao, Málaga, Granada, Barcelona, Valencia o Zaragoza.
Si algo quedó claro en Burgos es que Paula Mattheus vive un momento especial. Sus nuevas canciones no solo funcionan en estudio: sobre el escenario crecen, respiran y conectan con un público que ya no solo escucha sus historias, sino que las canta como propias.
Y si esta gira promete algo, es exactamente lo que su título sugiere: llegar todo lo alto que quiera.










