Foto: Stanza Musical - @AmaiaMendo Barcelona no necesitó una razón para gritar anoche. Necesitó guitarras, rabia y una voz capaz de escupir todo aquello que llevamos demasiado tiempo tragándonos. El 24 de octubre, Fontaines D.C. convirtieron el Sant Jordi Club en un hervidero de furia, sudor y electricidad, en una de esas noches en las que la música deja de ser música para convertirse en desahogo, en resistencia, en una forma de romperse sin pedir permiso. Al frente, Grian Ch